
Cuando era solamente un niño (literalmente, porque según mi madre y mis ex parejas jamás dejé de serlo) gustaba fantasear con que era un gran guitarrista. Mi guitarra era un trozo de madera tamaño diapasón donde pensaba desgranar solos antológicos. Como era solo un trozo de madera, tuve que aceptar la ayuda de mi imaginación que de manera selectiva transformó ese trozo de madera abandonado en una guitarra Steinberger, que era la más parecida sin que se ofenda Ned Steinberger.
Los solos al principio no funcionaban muy bien, faltaba algo, y es que le puedo pedir muchas cosas a mi imaginación, pero tampoco puedo soltarle la mano y dejarle todo a ella, así que, con precisión de ebanista, paciencia de científico y entusiasmo de entomólogo fui dibujando, con birome bic una a una, las seis cuerdas de mi guitarra en el diapasón.
Después de haberlo logrado toda la historia se había vuelto patas para arriba, el dios de la guitarra eléctrica había tocado con su varita mágica mi frente y había decidido darme la cualidad de las cualidades en un guitarrista, el “camaleón“, gracias a esta cualidad cada subida al escenario (que era el baño de la casa de mis padres) era un éxito de proporciones épicas.
Un día era Steve Vai otro día BB King ó Paul Gilbert ó George Lynch ó Albert Collins, no había limitaciones de estilo ni edad, incluso podía elegir de acuerdo a un fin o simplemente de acuerdo a mi estado de ánimo.
Yngwie Malmsteem cuando quería mover mucho los dedos, Eric Clapton cuando quería moverlos poco, Jimmy Hendrix cuando quería ser cool, Reeves Gabrels cuando quería ser preciso, Robben Ford cuando quería juntarme con amigos, Zakk Wild cuando quería gustar a las chicas, Adrian Smith cuando me ponía metálico, Jimmy Page cuando usaba una camisa abierta con el pecho desnudo, Joe Satriani cuando me ponía unas gafas de sol que habían sido de mi abuelo y Angus Young cuando recién llegaba del colegio y las ganas de un solo no daban tiempo ni a que me cambie.
De esa forma obtuve mis mayores satisfacciones como músico, mucho más que cuando una vez un pibe me pidió un autógrafo, o cuando tocábamos en vivo con el lugar lleno, mucho más que cuando grabamos, juntando hasta el último centavo que teníamos, nuestros demos en Avatar, Moby Dick y algún que otro estudio casero de por ahí. Yo tocaba y el público respondía y mi madre me gritaba que salga de una vez del puto baño, no mamá, solo un acorde volado más, solo un pique contra el inodoro y una media vuelta estilo Ted Nugent más.
La semana pasada mi viejo me invitó a comer uno de sus asados y mientras le hacía compañía en su labor de fogonero pude comprobar que uno de los leños no era otra cosa sino mi querida y soñada primera guitarra; ese día comí más asado que de constumbre, como queriendo llenarme todo lo que pudiese de aquel humo o simplemente porque el asado tenía otro sabor, sabor a la persona que alguna vez vivió en esa casa y que ahora no existe más, sabor a niñez extraviada.
Publicado por sol en julio 19, 2006 at 5:10 pm
Todo todo esta en el ultimo parrafo, como ya dije, y extrañar esa niñez es tambien no haberla perdido.
Y que tontas realmente.
Te dejo un beso
Publicado por DudaDesnuda en julio 19, 2006 at 5:27 pm
¿Y por qué no salvaste tu guitarra???
Besos y tristezas.
Publicado por Kill en julio 19, 2006 at 5:48 pm
Sol, la niñez solo no se extraña cuando uno es un niño, mi caso es un caso inusual, sigo siendo un niño pero extraño mi niñez.
Duda, podían pasar dos cosas: que la intente salvar y además de la guitarra pierda la piel de una mano, o que la salve y retome el vicio de encerrarme en el baño otra vez…
Publicado por NeoNativa en julio 19, 2006 at 7:34 pm
Que bueno, esa mirada de adulto/niño que uno tiene cuando recuerda la niñez, maldita sea porque crecimos??
Besos
Publicado por Zoe en julio 19, 2006 at 9:52 pm
Delicioso y sutil, como el filet de salmón con cebollas agridulces. Gracias, killbill.
Publicado por Kill en julio 19, 2006 at 11:19 pm
Neo, maldita sea maldita.
Zoe me dio hambre.
Publicado por sol en julio 20, 2006 at 4:50 am
Vengo a dejarte besos amistosos.
Saludos!
Publicado por Kill en julio 20, 2006 at 5:54 am
Feliz día amigos!!
Publicado por deapoco en julio 20, 2006 at 1:17 pm
feliz día nene.
beso enorme
Publicado por sol en julio 20, 2006 at 3:01 pm
Hola!!!
que lindos que estan ahi. Me encantan los ojos de la más chiquita.
Feliz día Killcito!
Te dejo mil besos
Publicado por Zoe en julio 20, 2006 at 6:01 pm
y dale con el jalapeño…
Publicado por Kill en julio 21, 2006 at 4:31 am
Feliz día Sol y Dea, aunque el día el amigo fue inventado por un argentino para festejar la llegada a la luna inventada por las yankees.
Zoe, si, el jalapeño es como la esencia.
Publicado por Paloma Mensajera en julio 21, 2006 at 3:14 pm
“Que el otro sea pues amigo, y que siéndolo me ayude a ser yo mismo ”
Lindísimo el conocerte, vine con algún kilo de más, no importa igual, ya tengo demasiados, no se si fue la pizza o el tamaño de mis recuerdos.
Gracias y besos
Publicado por doc en julio 22, 2006 at 12:55 am
cuánta información melómana, kill. ¿en serio conocés a todos esos que nombrás?
Publicado por Kill en julio 22, 2006 at 1:17 am
Paloma, para mi también fue un placer conocerte a vos y a tu compañero.
Querido doc, la música es una parte muy importante de mi vida, cuando era joven era heavy metal, luego fui punk y hasta tuve una banda hardcore, después pasé por el rock y hasta por el rhythm and blues. Como sea, la cosa no es como me acuerdo de todo esto, lo que quiero saber es como olvidarlo!!!
Publicado por Paloma Mensajera en julio 23, 2006 at 3:25 am
Besos Kill y gracias por todo, fue un verdadero placer haberte conocido y abrazo sin cirugias, todos valemos por lo que llevamos dentro.