Una caída desde lo profundo hacia lo vasto de aquella pradera de los viajes, esos que solía tomar sin dejar de estar sentado en la cocina de la casa de mi abuela Paula, practico, haciendome tiempo para degustar algunos entremeses sin dejar de lado la lectura obligatorio de ojos y humores tan común en el universo hollywoodense.
Me hago un bollo humano, una masa sin forma, una medialuna que no es, un montón de vacío apretado en una mano. Estoy solo, ya no hay nadie en la habitación, sólo yo, con mi cicatriz, solo, sin ganas de seguir conversando. Al menos por el momento.
22 May
Publicado por sol en Mayo 30, 2009 at 12:37 am
bueno me quedo por acá en silencio hasta que quieras volver hablar, dale?
Publicado por Pal en Mayo 31, 2009 at 3:17 pm
medialuna? un poco de mermelada y quedas más rico que nadie. Dale ! ser valiente y embetúnate!