Col mi Ricky

pitus

No tuve una infancia la cual podría acercarse siquiera al calificativo de medianamente adecuada, mucho menos al de afortunada. Todo lo que pudiera dificultar el camino hacia una vida adulta resuelta se presentaría con la gracia de una danza delirante de cosacos. Muchas noches con la impasibilidad del viento como único testigo me siento a armar el rompecabezas de lo que alguna vez fue la realidad. Al comenzar esta especie de insight mezclado con la máquina del tiempo, mi cerebro localiza enseguida locaciones y mis ojos comienzan a proyectar imágenes como cascadas.

Me acuerdo de mí a los catorce años, era poco menos que un homínido, no tenía ningún tipo de experiencia en lo que me estaba pasando, la vida, mucho menos un guía dispuesto ya que mi padre decidió abandonar su rol de arquetipo y salir a tomar unas cervezas con los amigos.Una noche salí con mis amigos y conocí a Laura, una chica que tenía diecisiete años, el pelo rubio por propia elección y muchas ganas de divertirse y de que yo le contara de mis mentiras. A Laura, para evitar que salga corriendo rabiosamente y que tal vez se haga daño en el escape, le dije que me llamaba Ricardo (así podría llamarme Rikcy) que tenía diecisiete años y que vivía solo, y ella jugó a creerme todo.

Quedamos en encontrarnos al otro día y así fue. El único tema que me tenía preocupado (y creo que a Laura también) era el de los besos, y sintetizando para no aburrir debo decir que no tenía ni la más remota idea de como encarar el asunto, era un muerto vivo, un outsider de la vida adolescente, un chico con pelotas y barba que aún armaba equipos de fútbol con sus rastris y pasaba horas haciéndolos disputar partidos mientras su madre se dedicaba resignada a los quehaceres.

Fue así que pasaron cuatro horas y la situación se había empezado a complicar, yo no la besaba y no tenía ni idea como empezar a hacerlo y ella me miraba con fastidio, yo era tan chico que ni siquiera tenía fantasmas con respecto a que Laura llegara a pensar que era gay, lo que me atormentaba era el diálogo y mi traje de mentira.

Pero los milagros ocurren y este se llamó Laura. En un momento se me ocurrió preguntarle:

-Te molesta si… (y extendí mi brazo derecho por encima de su hombro como para abrazarla)

Yo quería preguntarle sile molestaba que la abrazara, porque primero necesitaba abrazarla, luego llevarla un rato de la mano y si paraba de transpirar, tal vez en dos horas más le podría llegar a preguntar si quería salir conmigo, pero Laura no lo entendió así y me dijo en un segundo mientras yo levantaba el brazo como un demente…

-No…

Y empezó a besarme metiendo su lengua con profundidad en mi boca, fue un impacto para mi pero enseguida y en tren de disimular comencé a imitar sus movimientos, su lengua tenía una textura muy particular, tenía el sabor de lo prohibido, de lo profano y yo no podía terminar de creer mi suerte.

Nos revolcamos en la arena de playa por media hora y yo tenía una erección de pozo petrolero y estaba tan ensimismado con la situación de amante que sin quererlo quede subido encima suyo, ella dejó de besarme y al sentirse estacada por mi miembro que ya a estar altura era una cosa que se interponía entre nuetros cuerpo me dijo.

-Pará, acá no da.

Yo enseguida me di cuenta de lo mal que había estado y que debía remontar la situcaión, debía convencer a Laurita que no era mi intención abusarme de su honestidad para refergarle mi sexo, debía limpiar mi buen nombre y sacarlo reluciente del pozo negro (que no era petrolero) en donde se había metido, entonces dije:

-Si, disculpame me zarpé…(Laura me interrumpe)
-Si querés vamos atrás de los medanos…
(Yo sin pensar siquiera lo que mis oídos acababan de oir)
-No dejá, acá estamos bien (!?)

Creo que esa tarde Laura se dió cuenta de que estaba con un chico, con un hermanito menor, que le gustaba, que la calentaba, pero que era chiquito y tenía una sexualidad que descubrir, creo que yo supe esto luego de años de analizar por qué me citó tres veces en el mismo lugar y las tres veces me dejó plantado, dos de las tres con ramo de flores.
La primera dos horas y media, la segunda dos horas, la tercera (por dignidad) una hora.
Laura, si estás leyendo esto, tenemos un asunto pendiente…

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8 comentarios en “Col mi Ricky

  1. Buajjjjjjjjjjjjjjjjjjjajajajajaja

    ¿14 años??? Se puede saber que hiciste con lo que se interponía entre vuestros cuerpos cuando te dijo “Pará, acá no da”?????????

    Laura: si estás leyendo, aparecé que te compra flores otra vez.

    Besos y recuerdos.

  2. como se nota que ya tenes el divorcio fimrado, mira como tiras la linea!!!!
    Que inocencia tan linda, seguro que no duraste mucho despues de laurita para darte cuenta que ya estabas mas cerca de lo que creias, pero lo bueno es que lo viviste a su tiempo, beso!

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