Hierro 3

bin.jpg

Invitados enmascarados a una fiesta sorpresa, surfeamos el siglo veintiuno desde la pantalla de un monitor de LCD. Todo es rápido, lleno de reacciones antiestéticas y previsibles y con palabras que despojan al alma de sensibilidad y la taladran contra una pared de hormigón armado. Bin Jip (Casa Deshabitada, Hierro 3) de Kim Ki-Duk es un remanso para las almas desesperadas, una conexión con la parte más sensible de temas maltratados como la violencia, el amor y la ruptura de la comunidad como estructura de contención.

Hierro 3 es el palo menos usado en el golf, el palo inútil, el que es abandonado solo dentro de un estuche de quinientos dólares y espera a que su dueño necesite de él. Las imágenes tejen la historia y la experiencia visual, para quien conecta con el filme, deja la sensación de un enriquecimiento espiritual y la certeza de que la persona que entró al cine no es la misma que la que sale. La película está fotografiada con una sensibilidad reconocible. Tomas largas, momentos de exasperante quietud, imágenes que se traducen en miles de palabras, miradas que cuentan pasados, presentes y anhelos de futuro y la violencia implícita del ambiente como equilibrio diabólico.

Sólo el director de “Primavera, verano, otoño, invierno y otra vez primavera” podía darle a esta película el ángel que la acompaña y, creo que sólo a él se lo hubieramos permitido. Una persona allana domicilios anónimos, en vecindarios anónimos. Vive tal vez un día en esas casas, tal vez unas horas. Se alimenta, se baña, lava la ropa sucia de los habitantes ausentes, usa esa casa deshabitada pero no desde el lugar de un ladrón, sino desde el lugar de un casero amoroso, de un amo de llaves al que no se le escapa ningún detalle.

La banda de sonido de Bin Jip no podía dejar de ser coherente con el minimalismo al que está sometida la historia. Una sola canción, maravillosa, una plegaria, por momentos hipnótica. La voz de Natacha Atlas interpretando “Gafsa” que como un personaje más de esta historia cuenta lo que el director prefirió no contar con palabras. Amor, violencia, soledades compartidas, abandono, Kim Ki-Duk habla con su cámara y la dota de un lirismo por momentos escalofriante.

En la cara de sus protagonistas se puede ver, se puede sentir que no estamos solos. Esa búsqueda de algo que nadie sabe qué es realmente, pero que por eso no deja de existir. Bin Jip es una luz nocturna en el medio de la ruta, una sirena de alarma, una descarga eléctrica, un cartel luminoso que nos marca el camino del amor, real o irreal como meca de la completitud de almas en una sociedad vacía.

Anuncios

9 comentarios en “Hierro 3

  1. Neo, exactamente sin palabras.

    Taini, no escribí sobre la peli, escrií motivado por la peli en el post Bin Jip y en los comments surgieron preguntas sobre la foto que ilustraba.
    Slds

  2. nosénosénosé, esta escena me parece haberla visto antes… no la película, sino que la escena es un clásico… voy a pensarlo major… nosé, si me dejo llevar o no…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s